En los últimos 104 años la media de subida del Dow Jones desde junio a diciembre, el período clave antes de las elecciones y el mes siguiente, es del 10,68%, mientras que un año no electoral la media de subida en esos 104 años es del 2,15 por ciento.
Sin embargo, en los 6 meses anteriores la media de bajada en año electoral es de 0,75 por ciento, mientras que la media en un año normal es de subida del 4,12 por ciento.
Veamos las cifras de los últimos 30 años en el Dow Jones:
1976: empezaba en 852 y subía al final el 18 por ciento.
1980: empezaba en 838 y terminaba subiendo el 15 por ciento.
1984: empezaba en 1258 y terminaba bajando el 3,65 por ciento.
1988: empezaba en 1939 y terminaba subiendo el 11,8 por ciento.
1992: empezaba en 3169 y terminaba subiendo el 4 por ciento.
1996: empezaba en 5116 y terminaba subiendo el 26 por ciento.
2000: empezaba en 11.497 y terminaba bajando el 6 por ciento.
2004: empezaba en 10.453 y terminaba en 10.783, es decir con una ganancia del 3,16%.
Como vemos, de los ocho ciclos hay dos bajistas y en el resto las subidas no son espectaculares y queda al final una media de subida del 8,5 por ciento, muy lejos de los 19 por ciento de media del tercer año. Además, no debemos olvidar una cosa y es que en el penúltimo año electoral, es decir, en el 2000 justo entre abril y mayo, se produjo el pinchazo de la burbuja. Es decir, aunque al final el año terminó con una bajada moderada del 6 por ciento, se había cambiado de tendencia. Estas cifras nos muestran que hay más posibilidades de que sea un año alcista, desde luego, pero que no es una influencia tan grande como la del tercer año de ciclo. Esto debe quedar claro. Si nos vamos más atrás vemos cómo los años con recesión, aunque sean electorales, tienen más problemas, y ahora la hay.
Según datos de Ned Davis Research y en el último siglo, es decir, desde 1900, el Dow Jones se ha comportado por meses de la siguiente forma, según fuera año electoral o no:
El mes de enero es peor en año electoral claramente, pues baja -0,05 por ciento frente a una subida del año 1,42 por ciento en cualquier otro año. El efecto enero no funciona tan bien en años electorales.
En febrero igual, -0,90 por ciento en año electoral frente a +0,13 por ciento.
En marzo, sin embargo, tenemos mucho mejor mes en año electoral con subida del 2,23 por ciento de media, frente a subida del 0,24 por ciento en año normal.
En abril grandes diferencias de nuevo, -1,41 por ciento en año electoral frente a subida de 1,95 por ciento.
En mayo de nuevo problemas en los años electorales, -1,17 por ciento frente a +0,29 por ciento.
En junio, sin embargo, empieza a darse la vuelta la tortilla de manera muy clara. Y si no vean las cifras, en año electoral subida media de 0,87 por ciento, en julio del 2,24 por ciento y en agosto del 3,08 por ciento, cuando en los mismos meses en años normales tendríamos respectivamente +0,22 por ciento, +1 por ciento y +0,38 por ciento. Como pueden comprobar, una gran diferencia.
En los tres meses antes de las elecciones, es decir, septiembre, octubre y noviembre, de nuevo los años electorales son mejores y así los registros medios respectivos son: -0,03 %., +1,23 % y +2,15 por ciento, frente a unas medias mucho más pobres de años normales: -1,60 %, -0,13 %. y +0,54 por ciento. Curiosa la subida media del 2,15 por ciento en el mes de las elecciones (noviembre) en los años electorales, comparado con la de un noviembre normal de tan sólo el 0,54 por ciento. Los candidatos echan el resto en la manipulación los meses ya encima de las elecciones. Pero llega diciembre, donde ya pasaron las elecciones y ya no hay que prometer, maquillar y manipular y por supuesto el registro medio del año electoral en ese último mes es mucho peor con subida del +0,2 por ciento frente a la subida del 1,69 por ciento media de año normal.
Observamos que los registros son perfectamente comprensibles desde el punto de vista psicológico. En un año electoral y después de los subidones habituales de los terceros años de ciclo, como el pasado, los primeros cinco meses sufren correcciones, se ha subido mucho y cuesta subir, es normal. Pero cuando llega junio y con las elecciones encima se manipula, promete y maquilla hasta el límite, por lo que se sube con mucha más fuerza de lo normal. Y, por supuesto, en diciembre, una vez pasadas las elecciones, se acabó lo que se daba. Si resumimos, por tanto, estos evidentes grandes ciclos basados en este estudio de Ned Davis Research, tenemos que de enero a mayo en un año electoral se baja una media del 0,75 por ciento desde el año 1900, cuando lo normal es que se suba en ese período una media del 4.2 por ciento. Sin embargo, de junio a noviembre de un año electoral se sube una media del 9,54 por ciento, cuando en un año normal se sube el 0,41 por ciento.
Hay que manejarse con cuidado con esto de los ciclos. Son medias y luego cada caso es cada caso, pero la lectura a grandes línea es muy clara: en años electorales lo normal es tener floja la bolsa hasta mayo -podría ser lo de ahora perfectamente.
Hasta en el 2000, donde se pinchó la burbuja, hay que recordar que en junio, que es cuando viene lo bueno en este tipo de años, el Dow Jones estaba rondando los 10.600 y en septiembre, en pleno cogollo de la subida típica de año electoral, volvió a subir hasta los 11.300. Por supuesto, esto no son más que especulaciones basadas en datos estadísticos y en un factor en concreto.
Fuente: Cárpatos
viernes, 5 de septiembre de 2008
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